Les Práctiques Escolars ¿cóm les vegem?

Fa quatre o cinc anys Anna Lledó, professora de l’Escola de Magisteri de València i una bona amiga, a més d’excel·lent professora (opinió general dels seus alumnes) ens confesava la seua preocupació per com es desenvolupava el periode de pràctiques dels alumnes universitaris: falta de mestres d’educació musical que vullgueren admetre alumnes en pràctiques i, en alguns casos, mestres que ocupaven la plaça com a provisionals o interins i que no tenien l’especialitat. Ha canviat aquesta situació? Suposem que sí, perque actualment la  major part de les places estan ocupades per mestres habilitats en educació musical. Però, quina és la situació de les pràctiques en l’actualitat?
 
Hem rebut la resposta en forma d’articles per a la revista de Carmina Querol, professora universitària i que ha segut Coordinadora d’alumnes en pràctiques de l’Escola de Magisteri de València, i d’alguns “ex-alumnes” en pràctiques (hui en dia posiblement companys de professió); també  tenim l’experiència d’un mestre que ha exercit com a tutor en pràctiques.

PRÁCTICAS ESCOLARES,  ESA ASIGNATURA PENDIENTE
Carmina Querol, profesora de Magisterio

UNA EXPERIÈNCIA INOBLIDABLE
Rafa Ausina , mestre de Música de Primària

ELS ALUMNES DE PRÀCTIQUES OPINEN
Set ex-alumnes de pràctiques exposen la seua experiència

 

PRÁCTICAS ESCOLARES,  ESA ASIGNATURA PENDIENTE, CON GRANDES EXPECTATIVAS
Carmina Querol, Professora de l'Escola de Magisteri de València

No es mi intención hacer un repaso histórico de lo que fueron y como se plantean hoy las Prácticas, esta revisión ha sido motivo de debate por la comisión competente.
Se dice que es necesario vivir con memoria histórica, pero permitidme que yo me acerque a la realidad presente para reflexionar sobre ella; he tenido la dicha, el privilegio, de ser Coordinadora desde la Escuela Universitaria del trabajo de los alumnos en Prácticas escolares y esto me proporciona la oportunidad de volver a la escuela, de acercarme a la razón de mi trabajo, de valorar las necesidades de los niños/as de nuevas generaciones, de ver cómo va evolucionando la sociedad y el reto que ésta me plantea desde nuestra labor de educadores.
Puedo asegurar que los alumnos en prácticas esperan ese momento con la mente limpia de prejuicios, el corazón palpitante por la emoción ante una experiencia primera, el temor a lo desconocido y la esperanza de comprobar que su elección por la docencia es acertada.
¡Es la prueba de fuego! Y como cualquier día de estreno los nervios están a flor de piel.
¿Qué respuesta ofrecemos a estas expectativas?.

¿practico?  ¿practicas?  ¿practicamos?

Conjugar este verbo no es cosa de uno solo, es un “juego” a tres bandas y digo “juego” porque es así como los niños/as en Primaria deben disfrutar de la música en el aula, como si fuera un juego, pero sin “jugar” con la música, como aconseja el maestro Willems.
Se trata de conjugar el verbo juntos en un trabajo que nos reúne a los alumnos de la Escuela Universitaria, a los Maestros Tutores del Colegio y a los Profesores Coordinadores de la Universidad.
A todos se nos encarga una parcela de este trabajo que necesita estar bien planteado, empastado como si de las voces se tratara, para que el resultado sea satisfactorio.
Poner en práctica lo que durante años anteriores ha aprendido es lo que desea el alumno, pero espera de su Tutor/a impregnarse del modo o método con que lleva a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje, su pericia, habilidad, experiencia, procedimientos, para hacer presente esa educación musical, que les pertenece a los niños/as por derecho y a través de la cual se hace presente la magia del sonido, despertando el sentido auditivo, la memoria melódica, rítmica, el valor expresivo y la capacidad intelectual para escribir y poder interpretar una partitura, así como el sentido del orden, de la concentración y de la propia autoestima por los resultados obtenidos.
El alumno en Prácticas comparte su relación con los niños, con su Tutor/a y con su Coordinador/a, éste le proporciona la ayuda para reflexionar sobre la realidad en la que está inmerso, para ordenar ideas, sacar conclusiones, valorar cuándo el Proyecto se sustenta sobre una filosofía, principios metodológicos, valor educativo, valor pedagógico, o por el contrario a perdido el “norte” y es ineficaz porque no responde al proceso evolutivo del niño/a. 

Las Prácticas pendientes de un hilo
Me gustaría que revisáramos (y me incluyo) nuestra disposición frente a la función que a cada cual nos corresponde en esta parcela de las Prácticas Escolares.
Sería una oportunidad para que los Colegios en sus reuniones de Profesorado revisaran si las aulas son adecuadas para las clases de música y si están dotadas de los materiales necesarios y el profesorado especialista.
Ofrecerse para esta tarea de Tutorizar las Prácticas es una responsabilidad que alienta a revisar el sistema de trabajo, fijar criterios de Programación, dejar espacios suficientes para que los alumnos en Prácticas conduzcan la sesión en el aula, no como sustitutos del maestro, sino como colaboradores en un proyecto compartido.
De esta manera el Tutor/a puede ir informando de su proyecto de trabajo, comentar las rectificaciones que se realizan como respuesta a las necesidades en el proceso de enseñanza.
La observación realizada al trabajo del alumno/a en prácticas le permite al Tutor/a valorar y corregir aspectos de su práctica. Si el Tutor/a no está en el aula es imposible esta relación.
Si el Especialista se centra solo en un bloque en relación a la música, es imposible que el niño/a diversifique las experiencias en relación a los restantes, vocal, auditivo, instrumental, movimiento, lecto-escritura.
Si el Tutor/a no confía en el alumno/a en Prácticas y no le deja espacios para intervenir, no puede valorar sus aptitudes como músico ni como maestro. Es lamentable el abandono en que algunos alumnos/as se encuentran cuando no existe esa comunicación.
Vosotros/as Tutores/as sois los que vivís el día a día con los alumnos/as en Prácticas, cuya permanencia en el Colegio no es un trámite, sino que es decisiva, muy importante en su formación, ya que están en contacto con la vida, con la realidad. ¡Exigidles! ¡ilusionadlos! Cambiad impresiones con ellos para que mejores su actuación. Evaluadles con el rigor necesario que requiere la valoración de sus aptitudes, dedicación, capacidad para resolver problemas de forma inmediata o reflexionando posteriormente.
Sé que hay muy buenos profesionales que hacen de las Prácticas Escolares la mejor materia de la formación de los maestros, pero en ocasiones, por diferentes causas, nos encontramos con “buena voluntad” “celo excesivo” “cansancio” “sistemas obsoletos” que dificultan en gran manera la participación y aprendizaje de los alumnos en prácticas.
Las/los Coordinadores, disponemos de las sesiones de atención a los alumnos donde tenemos la oportunidad de investigar sobre materiales, intercambiar experiencias en relación a las diferentes realidades de la escuelas donde se encuentran los componentes del grupo, de esta manera se pueden enriquecer con una visión global.
Proporcionar una escucha activa que provoque la necesidad de buscar respuesta a los interrogantes planteados. ¡Hagamos pues un seminario enriquecedor!
Este quehacer nos aproxima a la nueva escuela, la de hoy.
Es gratificante trabajar juntos, habrá que esforzarse por hacerlo posible ¡es posible! ¡practiquemos! ¡evitemos la rutina! Podemos hacer un buen equipo de trabajo junto con los alumnos/as en Prácticas para desarrollar las destrezas que se adquieren con la práctica.

¡Nos vemos en prácticas! En un encuentro que haga posible la comunicación y el trabajo en común.

UNA EXPERIÈNCIA INOBLIDABLE
Rafa Ausina, mestre de música de Primària
 

                Tots els anys, quan la “dire” o el “dire” em pregunta si m’apunte a les pràctiques, li dic que sí i inevitablement en venen els records de les meues pràctiques a les escoles municipals de Benimaclet.
               
Les pors, els nervis, les angúnies al principi; després, les alegries, les complicitats i el “bon rotllo” amb els alumnes de 8é (ells tenien 13-14 anys i jo 19). He de confesar que he oblidat als mestres tutors (quin era el meu?) però no he oblidat als companys de pràctiques, alumnes com jo de l’Escola Universitària ( Daniel, veí i pare d’uns amics de la meua filla, que per cert té ara 13 anys; Duli, cantora del Cor de L’Eliana).

               
Bé, deixem els records i tornem al present. El que pretenc amb aquest escrit és comunicar-vos les meues raons d’apuntar-me al programa de pràctiques i al mateix temps que em serveixca per a reflexionar en veu alta sobre eixa experiència que repetisc tots els anys.
               
En primer lloc, em mou la necessitat de mostrar i comunicar tot el que sé, el que he aprés, de la mateixa manera que m’heu ensenyat vosaltres, professors, monitors del programa  “Música a l’escola”, companys veterans de l’especialitat. Sabeu que encara utilitze molts dels vostres treballs? Crec que és una llàstima que el vostre esforç i la vostra experiència reste oblidada i no es comunique a les noves generacions de mestres.
               
En segon lloc, tinc la necessitat d’observar i gaudir de la frescura en la relació que manteniu els alumnes de pràctiques amb els alumnes de l’escola, el respecte amb el que els tracteu. Sincerament, els anys passen factura i de vegades, com ho diria?, m’acartrone un poc. El fet de compartir la classe amb vosaltres, de que m’observeu, de que col.laboreu, l’alegria que manifesten els xiquets quan treballeu amb ells, és comparable a una transfussió de sang nova, d’energia, de joventut. És veritat que els “veterans” tenim molts recursos, experiència, coneixements; però també és veritat que ens falta eixa frescura de què he parlat.
               
Sempre em pregunte abans de que vingau els alumnes de pràctiques com serà la relació que mantindré amb vosaltres. Ens entendrem?. Participareu de forma activa? L’experiència que he tingut fins ara ha segut extraordinària i proba d’ella és que hui puc saludar a Erika, a Sergio, a Joan com a companys de professió i, fins i tot a Caietana com a companya en la Junta Directiva de la nostra Associació.
                                                                                                             Salut i força!