EL sábado 1 de marzo de 2003, en el transcurso de las VII Jornadas de Educación Musical organizadas por AULODIA (Asociación de profesorado de Música de primaria y secundaria de la Comunidad Valenciana) se organizó un Taller de instrumentación.

 

En dicho taller se elaboró una instrumentación para una melodía propuesta por los asistentes viendo cuál es un proceso que se puede seguir para hacerse las propias instrumentaciones, se interpretó de distintas maneras, se escucharon grabaciones de instrumentaciones interpretadas por mis alumnos en clase y se reflexionó sobre los criterios para seleccionar el repertorio así como los criterios que pueden seguirse a la hora de utilizar los instrumentos en los arreglos que yo hago sin olvidar nunca que esta es una manera de hacer.

 

Cuando estaba a punto de acabarse el tiempo de que disponíamos les propuse a los asistentes que hicieran un examen que consistía en contestar, por escrito, a la pregunta: ¿Por qué y/o para qué utilizar instrumentaciones?, de manera que lo que a continuación se expone es la transcripción de los comentarios que me dieron. Cada punto y aparte es la aportación de una persona. No queda más que agradecer a los participantes que se tomaran la molestia de escribir sus impresiones para así después poder hacerlas extensivas a todos los que quieran.

 

                                                                                                                            David Reig, abril de 2003

 

 

COMENTARIOS DE LOS ASISTENTES A LAS VII JORNADAS DE EDUCACIÓN MUSICAL DE AULODIA (28-2/2-3-2003) CONTESTANDO A ¿POR QUÉ HACER INSTRUMENTACIONES EN CLASE?

 

Aporta al alumno muchos aspectos satisfactorios: ser capaz de leer partituras; formar parte de un grupo instrumental; que su trabajo individual sea importante para que la realización del grupo sea positiva; que pueda conocer diversos materiales, épocas,…

 

Para mí es una manera de trabajar la música: a partir de una instrumentación no sólo explicas conceptos de ritmo, melódicos,… sino también es un instrumento para vivenciar la música, para trabajar la historia de la música, que los alumnos se den cuenta de las características de la música de aquel tiempo y, al mismo tiempo, está interpretándola. Para mí se trataría de trabajar todos los aspectos musicales que se plantean sobre una instrumentación, así no sólo los alumnos aprenderán lo que nosotros nos hemos propuesto sino que también están viviéndola, interpretando música.

 

Cuando un alumno toca está aprendiendo muchas cosas, entre otras: una audición atenta hacia la música en general y hacia sus elementos; placer de hacer música en grupo; desarrollar el gusto estético.

Porque como en todo, la práctica es la que crea el hábito de las cosas y la que hace maestros; entonces procuremos hacer maestros de nuestros alumnos.

 

Porque es una forma de acercarse al alumnado, de manera motivadora, acercándonos a la lectura del lenguaje musical y al ritmo musical, a la visualización de una partitura, un conocimiento del repertorio musical que les llega de forma que avanzan hacia un progreso de cultura musical. Además, ayuda al desarrollo de habilidades, capacidades, expresión y comunicación de aspectos pertenecientes al alumnado relacionados con la creatividad, musicalidad, comunicación, expresión, lenguaje, en definitiva: arte.

 

Es una forma de transmisión ya sea por parte nuestra como de los alumnos. Puedes ver como disfrutan cuando ven que son capaces de hacerlo y que suena más o menos bien. Al mismo tiempo puedes atraer su atención haciendo instrumentaciones que ellos elijan, de su propio interés.

 

Vivir la música: es muy interesante hacer instrumentaciones en las clases de música ya que es una forma muy válida de conseguir objetivos como: interiorización de fórmulas rítmicas; sensibilización y motivación significativa, según el contexto o el momento y la situación concreta de una clase; conocimiento de los alumnos para poder seleccionar el repertorio, aprovechar las habilidades personales y diversas de nuestros alumnos; fomentar el trabajo en equipo de forma organizada siempre respetando las capacidades de los compañeros; aumentar la discriminación de timbres y diversas formas de percutir los instrumentos en función de las características de los mismos; poner en práctica los conocimientos de lenguaje musical.

 

Los alumnos piden clases activas, quieren participar y, sobre todo, tocar instrumentos: Les motiva tocar, tocar bien, sentirse músicos. Si sabemos guiar las instrumentaciones (que sean posibles, combinando las más atractivas para ellos con otras más clásicas) aprenderán a leer disfrutando de la música.

 

Porque es una manera activa de participar en la clase de música. Se trabaja en grupo y aquello que hacemos juntos suena. Igualmente contribuye de manera motivadora al aprendizaje del lenguaje musical: leen una partitura y se refuerzan de manera práctica todos los elementos de la música.

 

Primeramente para que nuestros alumnos puedan disfrutar con la música y se vean ellos protagonistas de lo que tocan. Además, las instrumentaciones nos ayudan a que ellos aprendan a tocar y descubrir las posibilidades tímbricas de los diversos instrumentos de percusión. Por último, que amplíen el conocimiento del lenguaje musical.

 

Es para mí la mejor manera de que los alumnos desarrollen la capacidad auditiva al estar en contacto con el ritmo y los sonidos. Además, aprenden todos los contenidos curriculares musicales de una manera lúdica, atractiva y participativa: ¿Es una actividad totalmente motivadora!

 

Porque realmente es la manera más directa de disfrutar la música tanto a nivel individual como colectivo. Además, las instrumentaciones siempre pueden relacionarse con todos los contenidos (elementos de la música, ritmo, armonía, melodía, timbre, textura…) así como con la historia de la música.

 

Porque es la manera más apropiada, para mí, de introducirse en los instrumentos y a la música, motivando a los alumnos y acercarlos a la práctica.

 

Las instrumentaciones nos pueden servir para trabajar ciertos aspectos musicales de una forma práctica y motivadora para los alumnos. Puede ayudar al trabajo de la audición si las obras que van a interpretarse son conocidas; se pueden conocer diferentes instrumentos y sus posibilidades; fomentan el trabajo en grupo y la cooperación entre alumnos; se aprende a escuchar a los demás.

 

Porque a través de una forma práctica los alumnos van aprendiendo la teoría. Interiorizan los conceptos de una manera amena tocando canciones que conocen y les gusta. Es una manera de habituar a escuchar e interpretar música, haciendo así que lleguen a escuchar la música desde otro punto de vista.

 

La instrumentación es una  gran forma para desarrollar de forma cognitiva y física al alumno. Gracias al hacer instrumentaciones, la motivación que ponen los alumnos es mayor ya que se dan cuenta de que pueden tocar canciones que escuchan en la televisión, radio o en conciertos, y es un recurso muy importante y beneficioso para el profesor y los alumnos.

 

Es importante hacer instrumentaciones por muchas razones: el disfrute de hacer música en conjunto; la sensación de integración en un grupo y de sentirse necesario; para desarrollar el sentido rítmico, la audición, el saber esperar, la coordinación física y mental, etc.

 

Las instrumentaciones nos sirven para que todos los alumnos conozcan todos los instrumentos que conforman la instrumentación; hacen que los alumnos conozcan y diferencien los distintos timbres de los instrumentos y distingan los instrumentos de pequeña percusión; refuerzan el conjunto de la clase para tocar pequeñas obras; las entradas a tiempo; acabar todos a tiempo; etc.

 

Para que los alumnos se diviertan a la vez que aprenden; para motivar a una persona a que empiece a tocar un instrumento y estudiar carrera musical; para interiorizar ritmos y aprender el valor de los silencios en las obras musicales; para aprender a leer y descifrar partituras y comprende la importancia de una lectura rápida y correcta; para asentar conocimientos, tales como conceptos y procedimientos; para que conozcan tipos de música, estilos y épocas de la forma que más les gusta; para aprender a improvisar; para aprender a valorar el esfuerzo individual y colectivo que supone sacar adelante una obra; para favorecer la memorización de obras de forma que aprendan las notas y sepan después reproducirlas con su instrumento más preciado: la voz.

 

Para que todos los alumnos de una misma clase tengan algo que tocar y no lleven todos lo mismo; también para que una melodía no se quede sosa y pobre a la hora de tocar; también para que los alumnos puedan tocar todos los instrumentos y sepan leer una partitura mientras están tocando.

 

Para que todos los alumnos de una clase puedan tener la experiencia de tocar instrumentos nuevos, que no sean los habituales que están acostumbrados a tocar; también para que una canción suene con todas las voces e incluso añadir voces nuevas para instrumentos nuevos y que en conjunto suene una melodía.

 

En mi opinión sirve para que los alumnos y el profesor vean los frutos de todo lo que han ido sembrando a lo largo de las clases. Ellos aprecian y valoran todo lo que han hecho y han aprendido en un tiempo determinado. Aprender las notas, figuras musicales, ritmos, posiciones de los distintos instrumentos…; todo cobra sentido cuando, a través de la instrumentación, lo alumnos y los profesores perciben la obra. Es una forma de motivar a los alumnos y que se interesen por esta asignatura y se den cuenta de que sirve para algo y tiene sentido.

 

Creo que es importante que los alumnos sepan tocar instrumentos como los que tenemos en la escuela (xilófonos, carillones, metalófonos, flautas, …), incluso instrumentos nuevos para ellos; todo esto ayudará a que algún día puedan tocar una canción todos juntos, cada uno su voz pero siempre fijándose en la voz de los compañeros.

 

Creo que hacer instrumentaciones es bueno; se motivan con todo tipo de instrumentos ya sean de percusión o de láminas. Creo que es necesario hacer esta asignatura ya que les sirve de alguna manera cuando sean más grandes, o no tanto, cuando quieran continuar aprendiendo música y quieran dedicarse en un futuro a esta asignatura.

 

Supone trabajo en grupo: se hace entre todos, todos participan, se respeta el trabajo de los demás, y se fomenta el gusto por escuchar el trabajo de todos; favorece la intuición de la armonía; se pone en práctica lo que se ha estudiado: hacer música.

 

Me parece interesante hacer instrumentaciones dentro del aula porque nuestros alumnos van conociendo poco a poco el repertorio musical que existe en distintas épocas y de distintos compositores. También creo que es importante porque mediante la práctica aprenden mejor las cosas que de forma teórica. Cualquier concepto que se les explique de forma teórica se puede reforzar con una instrumentación ya hecha o que nosotros mismos hagamos. Las instrumentaciones que nosotros podemos hacer para la clase tienen la ventaja de poder adaptarse a las características de los alumnos, a su nivel de desarrollo y a su nivel de conocimientos.

 

Lo más importante es la experiencia viva de la música y, dentro de un grupo, que todos son importantes y necesarios. La responsabilidad que adquiere cada miembro ayuda a la motivación necesaria para reconocer el medio donde se está moviendo; se refuerza la autoestima en el trabajo en grupo; se despierta el concepto de timbre, matiz y color en las diferentes piezas; aprenderán a escuchar; conocerán repertorio;…

 

Creo que al alumno le ayuda a comprender muchos conceptos. Además les hace sentir miembros de un grupo, ver que todos son necesarios para que funcione una cosa: También es otra forma de escuchar música.

 

Hacer instrumentaciones es la mejor forma de aprender música, viendo cómo suena, experimentando; es la forma más lúdica de aprender lenguaje musical, de reconocer instrumentos y conocer sus posibilidades, de educar a los alumnos en la armonía, el ritmo, …; es la forma más práctica de enseñarles a apreciar la música: haciéndola.

 

Creo que la educación instrumental es un campo muy rico donde podemos desarrollar las distintas partes de la personalidad según indica la LOGSE, en la educación integral. Se trabaja de manera globalizada.

 

Es una manera de trabajar muy divertida que les gusta a los alumnos y al profesor; se desarrollan muchas habilidades, se trabajan muchos aspectos. Además de que contamos con un repertorio rico, los alumnos improvisan y crean. En resumen, es pner colores a una melodía que su resultado es muy colorido.

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